comer local en madrid
Madrid

¿Comó comer local en Madrid?

Los datos de Big Picnic…

Vi este póster durante un paseo por el jardín botánico y obviamente me atrajo. Chéri y yo hacemos la mayor parte de las compras de alimentos en las tiendas que nos rodean, en la frutería para frutas y verduras, a granel para productos secos, y el supermercado de la zona es de vez en cuando para yogures y otros productos similares.

comer local en madrid

Datos de Big Picnic

Los datos recogidos por Big Picnic muestran que la mayoría de los españoles compran productos alimenticios en grandes empresas que tienen los super/hyper mercados.

Sin embargo, es posible y bastante fácil consumir localmente, comer local en Madrid y apoyar a los comercios de proximidad.

¿Por qué y como comer local?

Reducir los residuos de todo tipos 

Cada etapa de la producción de alimentos es una fuente de contaminación.

comer local en madrid

Tabla de la Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente ( click )

Con esta tabla puedes ver que cada etapa produces desechos por el medio ambiente ejemplo las abejas, los recursos hídricos, tierras de cultivo, etc., y otras  mejores.


icons8-greentech-64

Estudiar las etiquetas e intentar comprobar el origen del producto es una manera de proteger el medio ambiente. Sé que esto es difícil, en los últimos años, numerosos escándalos relacionados con la carne han demostrado la opacidad y la manipulación de la información de las etiquetas.

Reducir los intermediarios significa garantizar una mayor equidad para los productores y los consumidores, y reducir la contaminación relacionada con el transporte de alimentos.

Puedes por ejemplo, apuntarte a una colmena de la red ¡La colmena que dice sí ! ( click ) que proponen productos (no solo alimentario)  locales en venta cada semana, cerca de casa. Win-win-win.

También, existen varios mercados de productores para comer local :

Comprar a granel permite reducir los residuos de embalaje, la oferta a granel es cada vez más abundante y las tiendas especializadas son fáciles de encontrar y compras solo lo que necesitas.


Protección de la biodiversidad 

Sabemos que en las últimas décadas, las variedades de frutas, verduras (e incluso animales) se han vuelto más comunes. Se seleccionan las semillas y razas de ganado más «rentables» y se eliminan simplemente las menos productivas.

Según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), el 75% de las variedades agrícolas del mundo han desaparecido desde 1900. Millones de años de mutación y selección desaparecen a favor de unas pocas variedades mucho menos ricas.

Además todos oímos a nuestros mayores quejarse de que tal o cual fruta tenía mucho más sabor en su tiempo. No es casualidad, contribuimos al empobrecimiento de las variedades.


icons8-greentech-64

Respetar el ritmo de la estación nos permite participar en la protección de la biodiversidad, lo mejor es comprar los productos de temporada.

Hay muchos calendarios disponibles.

Este es bastante bonito para mi gusto, es práctico tener uno en la nevera al principio para echar un vistazo antes de ir de compras. Así evitamos comer fresas en invierno. 😉


Promover la economía local 

La Unión Europea está poniendo en marcha planes para salvar la agricultura de forma muy regular. La cantidad siempre se favorece en favor de la calidad.

Pero, el agricultor es un artesano como cualquier otro. Al reducir el número de intermediarios, puede enriquecer su trabajo y usar su conocimiento para ofrecer un producto de calidad.


icons8-greentech-64

Optar por circuitos de distribución más cortos, y preferir los comerciantes locales en vez de los supermercados. También se puede elegir los productos de comercio justo.

Repito, reducir los intermediarios también significa reducir los márgenes que cada intermediario se da a sí mismo. Es decir, garantizar unos ingresos más justos para los agricultores.


Espero que estas pocas ideas ayuden.

A veces se trata de una cuestión de elección entre un alimento orgánico que viene empaquetado en plástico y ha cruzado medio mundo y un alimento local, sin envase. Pero que no tiene el sello de aprobación ecológica, (y por tanto desconoces si hay añadidos químicos o si es natural).  En estos casos, mi elección es la segunda opción.

Y si encuentro un alimento local y orgánico – y, si hay suerte, a precio razonable – ¡entonces me quedo con esta tercera opción!

Deja un comentario