Ide(eco)logia

BioCultura 2018 – BioDecepción

Una breve mirada retrospectiva a BioCultura. Fui por primera vez a la exposición BioCultura que se celebra en varias ciudades españolas a principios de noviembre.

Anuncian que esta es la 34ª edición. En otras palabritas, estamos bien implantados.

¿Entonces por qué estoy tan decepcionada (rozando el límite de enfado)?

Lo que esperaba vs lo que experimenté….

#1

Creí que iba a descubrir nuevas marcas españolas. Mi llegada a España es reciente (llevo un año aquí), y quiero descubrir marcas eco-friendly nuevas que sustituyan los productos que todavía compro a veces en Francia – además de conocer productos artesanos y diseñadores locales.

if_arrow_pencil_left-large_342793-2 Buscaba especialmente descubrir nuevas marcas de cosméticos y marcas de ropa/joyería, etc… principalmente las que se producen de una manera respetuosa con el medio ambiente y con productos de calidad.

En cuanto a la comida, el salón cumplió sus promesas. Había diversidad, variedad e interesantes descubrimientos, aunque, por metro cuadrado, la oferta de comida era un poco repetitiva. ¡Contamos cinco puestos de kombucha y hasta treinta puestos que vendían quesos!

Sobre cosméticos, pudimos encontrar una oferta de productos variados, pero no dimos con ningún descubrimiento extraordinario que revolucionara la rutina de la biobelleza / residuos cero.

Y con respecto a la moda…. 24 horas más tarde, me siguen sangrando los ojos… ¿Veía un tipo de saroual en un patchwork de telas recicladas, que llevábamos con una camiseta sin mangas a juego y un sombrero de colores (posiblemente con pompones) hecho de fieltro delgado que llevábamos cuando teníamos 14 años?

Bueno…. la feria se enorgullece de su 34ª edición; para mi, la moda se atascó en la primera edición.

#2

Talleres para aprender nuevos conocimientos sobre el tema del medio ambiente, técnicas, recetas para hacer mi vida más fácil, compartiendo ideas innovadoras para aliviar al planeta de nuestra presencia y daños….

if_arrow_pencil_left-large_342793-2 Entonces… ¿necesitamos que alguien nos lea un manual de usuario? No realmente; posiblemente un consejo de la vendedora que lo sabe, eso es todo. Los talleres, de hecho, son sólo una presentación de los productos que puedes comprar en la feria, en lugar de que el vendedor te haga el artículo en su stand, al menos estás sentado, más o menos en un lugar tranquilo.

#3

Naturalmente contaba con encontrar una sección de la feria dedicada al bienestar / maestro de yoga / psicología de barra o departamento well-being para mejorar tu vida, respirando a través de los dedos de los pies en sólo 45 minutos en la posición de peral por día.

3oKIPpaHCfN7ECPIGs.gifFunciona igual con una cabra en la espalda

if_arrow_pencil_left-large_342793-2Una vez más, estamos atrapados en un espacio de tiempo que ya no es nuestro. Hay algunas buenas ideas, pero demasiadas rollo lámpara de sal! ¿Por qué no hablamos de innovación tecnológica? ¿De proyectos innovadores para limpiar los océanos, por ejemplo el barco de Plastic Odyssey?

Hay muchos más temas que discutir que los de siempre y que ya conocemos de memoria. Queremos pasar al siguiente capítulo, donde la preocupación por el medio ambiente y el planeta no está en contradicción con la innovación tecnológica.

#4

Es una feria, así que esperas (al menos yo), encontrar grandes ofertas con un precio «especial» para la ocasión .

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if_arrow_pencil_left-large_342793-2Y luego la última ducha fría.

Los precios…. cómo decírtelo…. Pagas 7 euros por la entrada, con la idea de participar en talleres, descubrir proyectos innovadores, creadores de grandes marcas éticas y made in Spain (ah no perdón, de hecho nada de eso).

Y por supuesto que quieres irte con tu lista de la compra hecha 🙂 Estos son los mismos precios que en el supermercado local, o incluso más caros.

Por ejemplo: Este conjunto de 3 elementos esenciales (para mí) de la casa, me costaron 23€ en la Feria BioCultura.

En el primer sitio que busqué en google al tuntún (planeta huerto), los tenía por 18,50€

Bueno….  he terminado, me detendré aquí, todavía tengo mucho que decir, pero en conclusión es hora de que «la cultura bio» entienda que hemos cambiado de siglo, y que está evolucionando con nosotros.

Tomemos por ejemplo, el caso de Emma Watson, que ha logrado evolucionar perfectamente con el tiempo.

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¡Yo lo llamo una evolución exitosa! No me van a decir que BioCultura no es capaz de alinearse….

Veo grandes marcas todos los días, iniciativas innovadoras y creativas, gente que cambia sus hábitos… así que, confío que en la próxima feria evolucionen… ¡Tomamos de la mano al adolescente rebelde que llevamos dentro y le damos una mano para que crezca!

Bisous

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